Domingos Impares #67

Foco abierto

{{brizy_dc_image_alt imageSrc=

Caminando por los pasillos vidriados de una casa luminosa, pienso: cómo fue que llegué hasta aquí. Cómo fue que decidí dar el primer paso para adentrarme en un camino nebuloso. Cómo fue que tomé el impulso de salir del cómodo y enviciado colchón.

Llegué a la cocina para poner la pava, me apoyé sobre la mesada y mis antebrazos sostuvieron mi cabeza y mis manos, mi cara. Mis ojos se relajaron y se fueron abriendo cada vez más, hasta ver borroso. La vista quedó fijada a la nada, o tal vez la mirada se volteó para adentro, hacia la memoria y el sentir.

No es que una sepa de antemano cómo el destino va preparando el terreno, aunque creamos eso a veces. Pero el cuerpo va solo. Avisa humildemente. Camina en un supuesto sin-rumbo y cuando nos damos cuenta estamos donde estamos, y si sabemos ver, agradecemos.

Hecha la reflexión, vuelvo a ver la pava en foco, justo antes del bip. Me despavilo, estiro los brazos, suspiro fuerte, alentando un viento desde mi interior. Lista el agua y lista yo para unos amargos de media mañana.


Si llegaste hasta aquí, ¡Gracias!

Si querés compartirme algún pensamiento o comentario, podés escribirme a aflorquiroga@gmail.com. Para recibir #DomingosImpares, suscribirte aquí. En Instagram me encontrás como @aflorquiroga.

Hasta el próximo Domingo Impar 🙂